sábado, 21 de abril de 2018

Ante la ley

Por Daniel Link para Perfil



En su lúcida columna del sábado pasado, Rafael Spregelburd comparaba la versión ficcional que circula en Internet del interrogatorio al que fue sometido Ignazio Lula Da Silva con la estructura de los parlamentos en el teatro de Pinter, o Beckett, o...

Por lo que sabemos, el juez Sérgio Moro cometió la torpeza de señalarle al acusado que “minha convicção foi que o senhor é culpado”.

Al hacerlo, retrotrajo la relación entre verdad y formas jurídicas a los tiempos previos a la Democracia griega. Sabido es (lo demostró Foucault) que en la vieja y arcaica práctica de la prueba de la verdad, ésta no se establecía judicialmente por medio de una comprobación, un testigo o una indagación, sino por un juego de desafíos. Uno lanza un desafío, el otro debe aceptar el riesgo o renunciar a él. El descubrimiento final de la verdad quedaba, de ese modo, en manos de los dioses y sería Zeus, castigando el falso juramento, si fuese el caso, quien manifestaría con su rayo la verdad.

Después las cosas cambiaron y la verdad comenzó a construirse no sobre la base de juramentos, maldiciones y convicciones sino de testimonios y pruebas sensibles.

Tal vez no convenga ir tan lejos y nos baste remitirnos a Franz Kafka, a quien se le fue la vida en describir el funcionamiento monstruoso de la Ley. En su relato “En la colonia penitenciaria”, le hace decir al Oficial que ejecuta las sentencias: “Mi principio fundamental es éste: la culpa es siempre indudable”.

En convicciones así de férreas se apoyó el fascismo.




domingo, 15 de abril de 2018

¡Otra denuncia estremecedora!


Carolina Papaleo reveló un episodio paranormal con el fantasma de su mamá

Negociaciones conversacionales

por Rafael Spregelburd para Perfil

Harold Pinter se adelantó medio siglo a esto que hoy es vox pópuli: el lenguaje es poder. Quien pregunta no tiene el mismo estatuto que quien responde, quien obedece una orden no goza de las mismas posibilidades que quien las da, etcétera. Pero extraña y afortunadamente quien da una orden imposible (como decirle “Siéntese” a alguien que ya está sentado) no siempre tendrá éxito, ni quien pretende arribar a una verdad lo logrará solo por su autoridad.
El diálogo del juez Sérgio Moro para encarcelar a Lula da Silva se me torna más pintoresco que real. Es más, dudo que sea real, pero creo inspirador replicar por escrito esta versión muy difundida: “–¿El departamento es suyo? –No. –¿Seguro? –Seguro. –¿Entonces no es suyo? –No. –¿Ni un poquito? –No. –¿O sea que usted niega que sea suyo? –Lo niego. –¿Y cuándo lo compró? –Nunca. –¿Y cuánto le costó? –Nada. –¿Y desde cuándo lo tiene? –Desde nunca. –¿O sea que no es suyo? –No. –¿Está seguro? –Lo estoy. –Y, dígame: ¿por qué eligió ese departamento y no otro? –No lo elegí. –¿Lo eligió su mujer? –No. –¿Quién lo eligió? –Nadie. –¿Y entonces por qué lo compró? –No lo compré. –Se lo regalaron... –No. –¿Y cómo lo consiguió? –No es mío. –¿Niega que sea suyo? –Ya se lo dije. –Responda la pregunta. –Ya la respondí. –¿Lo niega? –Lo niego. –O sea que no es suyo. (...) –Señor juez, ¿usted tiene alguna prueba de que el departamento sea mío, que yo haya vivido ahí, que haya pasado ahí alguna noche, que mi familia se haya mudado; o tiene algún contrato, una firma mía, un recibo, una transferencia bancaria, algo? –No, por eso le pregunto. –Ya le respondí”.

El Brasil no solo se hunde en la negrura sino que además inaugura una instancia preocupante: si la política regional siguió siempre el sucundún del realismo mágico, nos ha llegado la hora aciaga de un cambio de estilo hacia el “teatro de amenaza”, un mote con el cual los detractores de Pinter pretendían minimizar la potencia –la verdad– de su obra.

 

sábado, 14 de abril de 2018

Lula vale a luta


Por Daniel Link para Perfil


Mi mamá se despertó bastante tarde de su siesta y vino a nuestra parte de la casa de campo anegada en llanto. “¿Qué pasó? ¿Lo mataron?”. Se refería a Ignacio Lula Da Silva, cuya compleja y postergada entrega a las fuerzas de la represión habíamos seguido durante horas el sábado pasado.

“No, no”, le contesté para tranquilizarla un poco, “Lula está más vivo que nunca”.

Mi primer recuerdo político es muy parecido a este nuevo episodio: mi mamá llorando en un Renault Dauphine tuneado por mi papá. Entonces, ella murmuraba mientras lloraba desconsoladamente y me abrazaba: “Lo mataron, lo mataron”. Se refería a Ernesto Guevara, quien fue capturado y ejecutado clandestinamente por el Ejército boliviano con la colaboración de la CIA el 9 de octubre de 1967.

Sólo con el tiempo (entonces yo tenía 8 años recién cumplidos) comprendí cabalmente la dimensión del episodio.

Cincuenta años después, la cabeza de mi mamá le jugó una mala pasada (mil veces le he dicho que no se duerma con la televisión prendida) y confundió un mal sueño con la realidad. O mejor: confundió una pesadilla con el mal sueño que es nuestra realidad: Lula preso después de que un Tribunal Supremo fallara (¡por sólo un voto!) en contra del recurso de Habeas Corpus que su defensa había presentado para liberarlo de una condena que no resiste el menor análisis jurídico.

Secretamente, tanto ella como yo nos prendimos a nuestros televisores esperando (deseando) un 45 brasileño, que no sucedió.

Según las encuestas (en las que nunca creo pero que esta vez me conviene citar) Lula habría de ganar ambas rondas (primera y segunda) en las próximas elecciones presidenciales. Encarcelarlo con argumentos poco convincentes, que serán revisados en los próximos meses, durante la apelación, es encarcelar las esperanzas de una nación.

Lo mismo sucedió en Catalunya, donde el ex-presidente de la Generalitat y diputado electo tuvo que renunciar “provisionalmente” a su candidatura a la presidencia para resolver el entuerto político creado por la corona española, quien conserva en la cárcel a su segundo, Jordi Sànchez, mientras las dos reinas (la griega y la plebeya) brindan un triste espectáculo ante las cámaras del periódico Hola.

Recién salido de la cárcel berlinesa, Carles Puigdemont se preguntó en público: “¿España tiene un proyecto para Catalunya? Nos gustaría verlo y discutirlo, estamos dispuestos a escuchar”.

De Madrid a Brasilia se tiende una misma línea divisoria en una justicia burguesa que, por un lado, considera que la figura regia (el Rey Juan Carlos de Borbón) es constitucionalmente “inviolable y no está sujeta a responsabilidad" o que el Sr. Temer necesita del acuerdo de dos tercios de los representantes en Diputados (que, por supuesto, no se alcanzaron) para poder ser procesado por las denuncias de corrupción, asociación ilícita y obstrucción de la justicia que se hicieron en su contra el año pasado. Por el otro, aquellos que representan (para bien y para mal) las esperanzas de una nación y organizan las energías emancipatorias.

La derecha siempre enarbola estandartes abstractos (“el progreso”, “¡el crecimiento!”, “¡la libertad!”, “¡¡la justicia!!”) mientras condena al calabozo o el cadalso las posibilidades concretas de felicidad.

Somos, lo dice un libro que quiero mucho (Llamamiento), como “niños perdidos”, y agrega: “Debes construir la lengua que habitarás y debes encontrar los antepasados que te hagan más libre. Debes construir la casa donde ya no vivirás solo. Y debes construir la nueva educación sentimental mediante la que amarás de nuevo. Y todo esto lo edificarás sobre la hostilidad general, porque los que se han despertado son la pesadilla de aquellos que todavía duermen”, en un capítulo que se llama “Y la guerra apenas ha comenzado”.

Lula y Puigdemont, entre tantos otros, no son caídos en combate sino los mitos a los que nos aferramos para construirnos en una guerra de la que nunca hubiéramos querido participar pero que nos arrastra inexorablemente.

No es el momento para ponerse tristes, sino para estar furiosos. Puedo soportar casi cualquier cosa, menos que hagan llorar a mi madre.

miércoles, 11 de abril de 2018

La mesa está servida



sábado, 7 de abril de 2018

El fin del patriarcado

Por Daniel Link para Perfil 

En su clásico libro Las estructuras elementales de la violencia (cuyo fraseo rememora las estructuras de parentesco de Lévi-Strauss) Rita Segato sostiene que la violación no es sencillamente una consecuencia de patologías individuales ni, en el otro extremo, un resultado automático de la dominación masculina ejercida por los hombres, sino un mandato, es decir un imperativo: la condición para la reproducción del género como estructura de relaciones entre posiciones marcadas por un diferencial jerárquico.
La violación, como exacción naturalizada de un tributo sexual, juega un papel necesario en la reproducción de la economía simbólica del poder cuya marca es el género (o la edad u otros sustitutos del género). Se trata de un acto necesario en los ciclos regulares de restauración de ese poder.
Si se entiende bien lo que la antropóloga argentina está diciendo, la violación sería un crimen de poder inscripto en la estructura elemental de la dominación (el sujeto no viola porque tiene poder o para demostrar que lo tiene, sino porque debe obtenerlo). Por eso, el acto no es percibido como delito por quienes aceptan el mandato de género para cometer un “acto disciplinador y vengador” contra una mujer genéricamente abordada y que se realiza con, para o ante una comunidad de interlocutores masculinos (sino “de cuerpo presente”, presentes en el horizonte mental, el ámbito discursivo en que se realiza).
Si eso permite entender la violación como un acto expresivo revelador de significados, resta una duda: ¿de qué tienen que vengarse los hombres contra las mujeres? Para intentar contestar esa pregunta hay que aproximarse al mito: las mujeres habrían inventado no sólo las flautas, sino también el arco y las flechas. Es ese exceso de
creatividad lo que el varón castiga.
Por eso, sólo al superar la estructura simbólica patriarcal, la humanidad podrá salir de su prehistoria.




sábado, 31 de marzo de 2018

Hay cadáveres


Por Daniel Link para Perfil

En estos días pascuales, me pongo a revisar la historia del vegetarianismo. 
Una vez Kafka fue a un acuario con su amigo Max Brod y se puso a hablarle a los peces: “Ahora al menos puedo mirarlos en paz, ya no los como”
Se dice que Pitágoras fue vegetariano, pero no hay pruebas (el malentendido proviene de las Metamorfosis de Ovidio, que le hacen decir al griego una sarta de lugares comunes filosóficos que agradaban a las matronas romanas). Se dice que Hitler fue vegetariano, pero los cultores de esa práctica contracultural niegan la especie (como si ser vegetariano nos salvara de la iniquidad, de la locura, del resentimiento).
Plutarco incluyó entre sus Moralia un libro entero, Sobre comer carne, que comienza con el mismo equívoco pitagórico y acusa: “¿De verdad preguntas, tu, por quérazón se abstuvo Pitágoras de comer carne? En lo que a mí respecta, quisiera saber —perplejo como estoy— con quéactitud, con quésuerte de disposición anímica o mental, la primera persona probósangre con su boca, rozócon sus labios carne de animal muerto y —preparando mesas de cuerpos e imagenes inertes— denominó«alimento» y «nutrición» a miembros que, poco antes, podían rechinar, aullar, moverse y ver. ¿Cómo podía la vista de esta persona recrearse en la matanza de animales que eran degollados, desollados,
despedazados? ¿Cómo soportaba su olfato el hedor? ¿Cómo no repugnaba la contaminación a su gusto, el cual se hallaba en contacto con las llagas de otros seres y recibía flujos y sangre de heridas mortales?”. En Sobre la abstinencia, Porfirio toma el mismo partido ético y retórico en favor de los animales.
El Primer Congreso Mundial Vegetariano se realizó en Dresde en 1908.
Nuestro catolicismo de Roma, que no se priva de nada y todo lo perdona, proclama la abstinencia durante un día al año y, contra la matanza del cordero, un borrego cada tanto (más ya es vicio). 

 

martes, 27 de marzo de 2018

¿Todo tiempo pasado fue mejor?




Vayan entregandoooo....




sábado, 24 de marzo de 2018

Lección de teatro


Por Daniel Link para Perfil

Ariana Harwicz anduvo merodeando con diferentes formatos (dramático, narrativo) hasta que fue capturada por la forma novela y entregó Matate, amor, un texto de una intensidad unánimemente reconocida que propone una reflexión sobre la feminidad y los dispositivos de captura de la figura “Mujer” (el matrimonio, la maternidad, la histerización, la psiquiatría, la muerte).
Érica Rivas leyó el texto y quiso llevarlo a la escena. Trabajó junto con Harwicz y con Marilú Marini en la adaptación. Lo que quedó de ese trabajo de poda y acomodamiento no es un espectáculo teatral. Es una lección altísima de dramaturgia y un pensamiento sobre el teatro como hace mucho no se veía en Buenos Aires.
Matate, amor, con dirección escénica de Marilú Marini y diseño de movimiento de Diana Szeinblum puede verse a partir de ayer en el espacio Santos 4040 (la dirección es Santos Dumont, a esa altura).
Lo que hace Érica Rivas (con ayuda de Marilú y Diana) es tan asombroso que no alcanzan las palabras para describirlo y uno querría poder recurrir al aullido, al grito, como Érica sobre el escenario, para estar a la altura. Mejor es no intentarlo, porque su altura de actuación da vértigo.
Se supone que actuar es poner el cuerpo y la voz al servicio de un texto. Lo que hace Érica no es eso: pone su cuerpo y su voz (y arrastra al texto con ella) al servicio de un pensamiento que involucra los mismos temas de la novela que ha inspirado este experimento pero sobre todo: un pensamiento sobre el teatro. ¿Qué es poner el cuerpo? ¿Qué es encarnar un parlamento? ¿Qué son la escena y el público? ¿Qué es la mímesis y qué son la sensación, el tiempo, el movimiento? Todas esas preguntas, que uno creía que los ejercicios más canónicos de teatro (siempre oscilantes entre Brecht y Artaud) ya habían codificado y contestado para siempre, vuelven de la mano de Érica, Marilú y Diana como un viento que arrasa toda mansa certidumbre.
Por ejemplo: Érica entra y sale del personaje cuando quiere. Si se le da la gana, pide al sonidista que ponga tal aullido o se asombra de un cambio de luces. Pide letra a la apuntadora. Todo sin abandonar las cotas de emoción que su personaje desquiciado necesita. Si le han indicado un momento de lubricidad, lo llevará a un límite insoportable, pero al mismo tiempo controlará su peinado y la caída de la ropa que viste.
La meditación Matate, amor se juega en olas incongruentes de identificación y distancia.
La metamorfosis de Érica sobre el escenario le permite no sólo pasar del llanto a la risa en la misma frase, sino que más de una vez su cara y su cuerpo se transforman (son otros). Se mueve con tal comodidad a través de un texto muchas veces insostenible que uno cree estar soñando. Pero lo que pasa ahí es real, es Lo Real. Y ese misterio nos llena de dicha y nos pone a pensar.


miércoles, 21 de marzo de 2018

Dos imperios se saludan

Florianópolis, 20 de março de 2018.

Exmo. Prof. Ubaldo César Balthazar
Magnífico Reitor pro tempore da
Universidade Federal de Santa Catarina.

Vimos por meio deste, manifestar o estupor com que recebemos a notícia da inauguração, no dia de hoje, 20 de maio de 2018, da exposição de fotografias e gravuras intitulada "Ilhas Falkland" (no singular, quando são muitas), que pretende retratar "a exuberância da natureza, vida, cultura e história do Arquipélago do Atlântico Sul e sua relação com a América do Sul".
Como é bem sabido, muitos navegadores que percorreram o litoral catarinense, como Antoine-Joseph Pernety ou mesmo Louis-Antoine de Bougainville, que lhes deu o nome de Malouïnes, pela origem dos marujos, embarcados no porto de Saint Malo, avistaram, visitaram ou ocuparam as ilhas até o estabelecimento de um governo decorrente dos movimentos de separação do Prata da coroa borbônica, até a chegada dos britânicos, de sorte que, se por algum motivo o arquipélago é de fato exuberante é por ter sido tomado, pela força, dos seus primitivos povoadores, em 1833. De lá para cá, uma série de exuberantes discórdias tem agitado aquelas águas. A mais recente, admitida ontem mesmo, 18 de abril, pelo chefe de gabinete do governo argentino: o submarino ARA San Juan, desaparecido desde dezembro, teria adentrado águas reivindicadas pelos ingleses, portanto, seu desaparecimento, com todos seus tripulantes, nunca admitido nem por autoridades britânicas nem pelo governo argentino, é um tácito casus belli que aflige inúmeras famílias.
Apesar de todas as exortações das Nações Unidas, a sistemática recusa britânica em sentar-se à mesa de negociações para discutir a questão da soberania dessas ilhas representa um claro limite que o universalismo idealista, também conhecido como colonialismo, decide ignorar: as efetivas condições históricas de um dado simbólico, cultural, o fato de o Atlântico Sul ter sido, tradicionalmente, uma área de paz, condições que são uma parte da produção histórica ela mesma.
Há exatamente um século, em 1916, Rui Barbosa constatava uma regra da modernidade ocidental, qual seja, a de que cresce, com efeito, a convicção de que os povos mais civilizados são os que mais lutam e investem em armamento, colaborando com o pensamento dominante no sentido de apresentar a guerra como uma divindade que sagra e purifica os estados nacionais. É esse o mito aguerrido dos nacionalismos colonialistas. Portanto, a guerra, dizia Rui Barbosa em 1916, é um dos fatores essenciais da ética do Ocidente, uma vez que, graças a ela, a guerra passa a se separar completamente da vontade, porque aquele que primeiro usar a força, sem medir o sangue derramado, terá sempre consigo, inexoravelmente, grande vantagem sobre o adversário. E de pouco adiantam desculpas de ingenuidade ou desconhecimento. Ainda é válida, nesse sentido, a lição do professor Boaventura de Sousa Santos: descolonizar significa desenraizar a autorização para dominar os outros, sob o pretexto de que são inferiores: seja porque são mulheres, ou porque possuem uma cor de pele diferente ou mesmo porque praticam uma religião estranha ou falam uma língua enigmática.
Mas, como se não fosse suficiente ousadia a UFSC contrariar uma política que é do Estado brasileiro, e até mesmo das suas Forças Armadas, que nunca viram com bons olhos um conflito bélico a poucos quilômetros de casa, e que sempre cuidaram em chamar o arquipélago pelo seu nome neolatino, Ilhas Malvinas, a atual exposição, programada até o dia 1º de abril, coincide com a recordação dos 42 anos de implantação da ditadura cívico militar, data que, na Argentina, se preserva como dia da Memória. Me-moria: negação da loucura, a moria, para os antigos gregos.
Lamentamos que a autêntica insensatez deste episódio tenha sido desrespeitar a sensibilidade não só de tantos estudantes e professores argentinos que colaboram com o crescimento da UFSC, mas também a sensibilidade do corpo docente e dicente, brasileiro, sempre consciente dos autênticos interesses anti-históricos, comerciais e geopolíticos que se escudam numa exposição aparentemente naive.
A mostra atende, com efeito, a uma solicitação britânica: "Why should I meet my neighbors from the Falkland Islands?” Podemos refazer a pergunta: Why should I ignore my neighbors from Latin America?”


Raúl Antelo

sábado, 17 de marzo de 2018

La lacra de las capitales

por Daniel Link para Perfil


Es el último sábado de un verano particularmente dichoso. El año empezó con algunos tropiezos, pero todos ellos quedaron opacados por un estío de gloria. Es verdad que el campo sufrió la seca, y con él nuestras economías cotidianas, pero somos, en el fondo, animales de sangre cálida que disfrutan del sol y de la vida reposada.
Es hora de cerrar la casa de campo y volver a la ciudad, con las primeras lluvias, las gatas, la melancolía urbana y las mil obligaciones.
En Buenos Aires ya todo bulle, el calendario de marchas y protestas está a pleno, pero será difícil alcanzar las altas cotas establecidas por las mujeres a comienzos de marzo. Tengo reuniones para planificar el próximo bienio laboral (oh sí, todo es tan lento).
Salgo de una reunión cargado de papeles justo cuando la primera lluvia del otoño amaina. Espero un taxi en la esquina de Córdoba y Florida en hora casi pico. Finalmente, aparece uno vacío. Cuando intento subir (con mis cajas y mis presentaciones), el taxista me ladra “A dónde vas”. Cuando le digo mi dirección me contesta: “Para ese lado no voy”. Alcanzo a decirle: “Entonces no trabajes” y, frenado por el tráfico, me contesta (con ese tonito propio del narcisismo plebeyo de los subalternos que significa “te estoy cagando”): “Yo hago lo que yo quiero, no lo que querés vos”. Nos enredamos en una discusión imposible (pero qué más da): “Eso no es trabajar. Y además vos estás brindando un servicio público”.
Pienso de nuevo: qué lacra son los taxistas porteños. Por Dios, que autoricen UBER. Estamos hartos de soportar los caprichos psicóticos de personas que salen a la calle para ofender y humillar a la especie humana. Dos días antes, otro taxista se había “olvidado” de encender el reloj. Con cada movimiento del dólar, parece, la memoria falla.
Camino cuatro cuadras cargado de papeles y una caja que (luego lo sabré) parece contener una pizza y no es así: son pruebas de imprenta para corregir.
Finalmente consigo un automóvil de alquiler (que no es un UBER clandestino, sino un taxi desvencijado, manejado por un señor en cuyas facultades mentales ya no habría que confiar). “No vas para Puerto Madero, ¿no? Para allá no voy”.
No, por fortuna. Y además le digo: ya sé que los taxistas van a donde ellos quieren y no a donde necesita ir el pasajero. El señor me deja en una esquina q ue no era la que yo le había indicado. Qué lacra y qué tristeza: se acabó el verano.

viernes, 16 de marzo de 2018

O TEMPO DAS EXECUÇÕES

Paulo Sérgio Almeida Nascimento 13/03/2018 – líder comunitário no Pará – assassinado
Márcio Oliveira Matos, 26/01/2018 – líder do MST na Bahia – assassinado
Leandro altenir Ribeiro Ribas, 19/01/2018 – Líder Comunitário no RS – assassinado
Jefferson Marcelo, 04/01/2018, Líder comunitário no RJ – assassinado
Carlos Antonio dos Santos (carlão), 08/02/2018 – líder movimento agrário Mato Grosso – assassinado
José Raimundo da Mota de Souza Júnior 13/07/2017 – líder quilombola/MST bahia – assassinado
Eraldo Lima Costa e Silva, 20/06/2017 – líder MST Recife – assassinado
George de Andrade Lima Rodrigues, 23/02/2018 – líder comunitário Recife – assassinado
Luís César Santiago da Silva (“cabeça do povo”), 15/04/2017 – líder sindical Ceará – assassinado
José Bernardo da Silva, 27/04/2016 – líder do MST Pernambuco – Assassinado
Paulo Sérgio Santos, 08/07/2014 – líder quilombola na Bahia – Assassinado
Rosenildo Pereira de Almeida (Negão), 08/07/2017 – líder comunitário/MST – Assassinato
Jair Cleber dos Santos, 24/09/2017 – líder movimento agrário Pará – Assassinado
Simeão Vilhalva Cristiano Navarro, 01/09/2015 – líder indígena Mato Grosso – Assassinado.
Fabio Gabriel Pacifico dos Santos (binho dos palmares), 19/09/2017 – líder quilombola Bahia – Assassinado
Valdenir Juventino Izidoro, (lobo), 04/06/2017 – líder camponês Rondônia – Assassinado
Almir Silva dos Santos, 08/07/2016 – líder comunitário no Maranhão – assassinado
José Conceição Pereira, 14/04/2016 – Líder comunitário Maranhão – Assassinado
Waldomiro costa Pereira, 20/03/2017 – Líder MST Pará – Assassinado
Valdemir Resplandes, 09/01/2018 – líder MST Pará – Assassinado
Clodoaldo dos Santos, 15/12/2017 – líder sindicalista sindipetro RJ – assassinado
João Natalício Xukuru-Kariri, 19/10/2016 – líder indígena Alagoas – Assassinado
Edmilson Alves da Silva, 16/02/2016 – Líder comunitário alagoas - Assassinado

Agora foi a vereadora Marielle Franco. Assassinada.

Enquanto a esquerda discute sobre "pactos sociais", "legados políticos de A ou B", "estratégias de resistência" ... ela vai sendo morta ....

Morta.


 

jueves, 15 de marzo de 2018

Recuérdala siempre...

Conmoción en Brasil por el asesinato de Marielle Franco, concejal y activista de Río

La política fue cosida a balazos en pleno centro de la ciudad por los ocupantes de un vehículo que se dieron a la fuga

por Flávia Marreiro y Xosé Hermida para El País

Compañeras y amigas de la víctima, abatidas en el lugar del crimen.
La ola de violencia que sacude Río de Janeiro subió un escalón en la noche del miércoles -madrugada del jueves en Europa- tras el asesinato de la concejal y activista por los derechos humanos Marielle Franco, en un acto con todas las características de un atentado. Franco, de 39 años, viajaba en un coche con su conductor y una asesora, cuando otro automóvil se puso a su lado y disparó hasta nueve tiros antes de huir, en pleno centro de la ciudad. La concejal y el chófer, Anderson Pedro Gomes, murieron en el acto, mientras que la asesora sufrió únicamente heridas leves. El asesinato provocó un reguero de reacciones y protestas en todo el país contra un acción que el propio presidente, Michel Temer, calificó de "atentado a la democracia".
Marielle Franco venía de intervenir en un acto por los derechos de las mujeres negras en el barrio de Lapa, en el centro de Rio. Pocos minutos después, los asesinos la interceptaron en la calle Joaquim Palhares, en la zona conocida como Estácio y comenzaron a disparar por la ventanilla de atrás del coche con el claro objetivo de alcanzar a la concejal, que recibió cinco disparos, según el diario carioca O Globo. 
Incluso en una ciudad tan acostumbrada a la violencia como Rio el crimen ha provocado una fuerte conmoción ya que presenta algunas características inéditas hasta ahora. Si bien los muertos se cuentan a diario, son en la mayoría de las ocasiones producto de enfrentamientos entre la policía o entre grupos de traficantes en disputa por un territorio que en muchas ocasiones se cobran la vida de vecinos como víctimas colaterales. Ha habido asesinatos de activistas y políticos de barrio, pero nunca se había producido lo que los compañeros de la víctima y la propia policía no han dudado en calificar como la "ejecución" de una persona con tanta notoriedad pública y en pleno corazón de la ciudad. Palabras como "mexicanización" comenzaron a inundar las redes sociales en las horas siguientes al crimen. El asesinato es un golpe a la nueva política de seguridad del Gobierno federal, que el mes pasado decidió entregar al Ejército el control del orden público en Rio ante la imparable escalada de violencia.
Marielle Franco y su formación política, el izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), eran uno de los mayores críticos con la intervención militar. La propia concejal había sido designada ponente de la comisión constituida recientemente en la cámara municipal de Rio para fiscalizar la actuación del Ejército. Franco también había denunciado en los últimos días la actuación policial en la favela de Acari, donde dos jóvenes han sido muertos, según los vecinos, por agentes de las fuerzas de seguridad.
La denuncia de los abusos policiales en los barrios más pobres de la ciudad y la defensa de los derechos de las mujeres negras eran una de las principales actividades de Franco, nacida ella misma en A Maré, un enorme complejo de favelas castigado como pocos por la miseria y la violencia. En las últimas elecciones municipales fue la quinta concejal más votada de la ciudad.
En la misma noche del miércoles, se fueron concentrando en el lugar del crimen otros activistas y compañeros del PSOL, en medio de escenas de gran emoción. Marcelo Freixo, candidato del partido a la alcaldía en las últimas elecciones, explicó que Franco no había sido objeto de amenazas, pero también dejó clara su convicción de que el crimen fue un acto perfectamente premeditado, como apuntan todos los indicios. Una multitud tomó en la tarde de este jueves el centro de Río para acompãnar los restos mortales de la política asesinada hasta la sede de la cámara municipal, donde se instaló la capilla ardiente. Hubo también importantes manifestaciones en otras ciudades del país como São Paulo.
Desde el Gobierno federal hasta el alcalde de Rio, Marcelo Crivella, las organizaciones de defensa de los derechos humanos o todo tipo de personalidades públicas, se sucedieron las reacciones de condena por todo el país durante la misma madrugada del jueves. El presidente Temer calificó el  hecho de "atentado al Estado de Derecho y la democracia" y prometió: "El crimen no nos destruirá, antes destruiremos nosotros la criminalidad". "Estoy impresionada, estremecida e indignada", declaró  la anterior presidenta, Dilma Rousseff. Amnistía Internacional y la organización de abogados del país exigieron al Gobierno una investigación rigurosa para aclarar las motivaciones del asesinato. "Es un crimen contra toda la sociedad y ofende directamente los valores del Estado de derecho", afirmó en un comunicado la Orden de Abogados de Brasil (OAB).



¡Ya llega el otoño!



sábado, 10 de marzo de 2018

La salud de los enfermos


Por Daniel Link para Perfil

Sigo ofreciendo soluciones a nuestros grandes problemas estructurales. ¿Cobrarle a los extranjeros la atención sanitaria en el sistema público? Por más justo que el asunto parezca, está teñido de xenofobia y nacionalismo berreta.
¿Por qué no cobrarle también a los argentinos (nativos o por opción) que estén adheridos a alguna de las opciones del complejo sistema de salud nacional? Si alguien va a atenderse a un hospital público, que les facturen a las compañías de medicina prepaga y las obras sociales de los sindicatos (después de todo, la plata que tienen y administran vienen de los bolsillos de los trabajadores). La atención gratuita quedaría reservada a quienes no tienen ninguna protección, ni siquiera PAMI.
Naturalmente, habría que mejorar y multiplicar los hospitales públicos, pero como ésa es una demanda generalizada de la sociedad, nadie se quejaría por ello, todo lo contrario. Los trabajadores veríamos con algarabía que los aportes que realizamos mensualmente al sistema de salud (obras sociales sindicales o prepagas), la mayoría de las veces sin usarlo, significan algo en el contexto general.
Además, por si eso fuera poco, habría que dotar a cada unidad hospitalaria de un ala administrativa eficiente y transparente: ¡más ladrillos, más obra pública, más fuentes de trabajo!
Incluso, hablando de posiciones laborales, las guardias ya suelen estar atendidas por médicos extranjeros: ¡más doctores de la Patria Grande! ¡Buenos Aires, capital cultural y sanitaria de las Américas!

sábado, 3 de marzo de 2018

La ruleta rusa


Por Daniel Link para Perfil

Hay cosas que este gobierno no quiere resolver y otras que no sabe cómo. Me apena la mezcla de incompetencia y de mala fe para resolver el déficit fiscal, ese cuco, y por eso propongo a los señores y señoras que nos gobiernan esta solución cristalina (a Pato no le propongo nada, porque ella trabaja en una carnicería).
La iluminación me sobrevino en el sótano del Banco Provincia donde están las cajas y adonde yo había concurrido, junto con otros cientos de personas, a cumplir con una obligación que no podía resolver de otra manera y que me demandó dos horas de espera.
La máquina expendedora de números ofrecía dos posibilidades: A (clientes del banco) y B (no clientes). Detrás de las mamparas de plástico había 24 posiciones habilitadas y las pantallas de televisión iban llamando números A o B a determinada caja.
Todos mirábamos con ansiedad la pantalla (yo tenía un número de la serie B), para ver qué salía y qué letra avanzaba más rápido.
¿Por qué no establecer un sistema de apuestas in situ? Bastaría con tener unas maquinitas del tamaño de un celular en el que los que esperan puedan cargar un determinado monto de dinero para apostar. Por ejemplo, arriesgar si el próximo número será de la serie A o B. Pero eso no es todo, porque también se podría poner alguna moneda a la chance de que el próximo número par sea convocado a una posición par o impar. E incluso se me ocurrió cómo armar el “pleno”: la suma de los dígitos del número de orden y de los dígitos de la posición que tocó en suerte. Por ejemplo, el número A 161 es llamado a la caja 15. El resultado es 5 (1+6+1+1+5 = 1+4). Quien apostó al 5 gana, los otros pierden. Y así sucesivamente (yo regalo la idea general, que la perfeccionen los burócratas).
Incluso se me presentó la solución para cuando el sistema se desequilibra en contra del banco: la letra C (opción no contemplada al comienzo del trámite) de pronto fue llamada. Tal vez correspondiera a personas embarazadas (ya ni siquiera nos atrevemos a decir mujeres) pero, en todo caso, en mi sistema de apuestas, equivalía al cero.
Se me objetará que el juego es un arma perniciosa y yo lo sé, pero no es peor que la timba financiera o la relación entre la cotización del dólar y la tasa de referencia, o el rendimiento de los bonos que mensualmente el país coloca en diferentes mercados para paliar el déficit fiscal.
Mucha gente se retiraría del banco, por supuesto, habiendo consumido su dinero y sin pagar las cuentas. Pero, después de todo, nos dicen todo el tiempo que la esperanza se paga (por adelantado). Esos deudores ya volverán otro día a hacer la cola para pagar y para apostar y, si persistieran en la mora, que les ejecuten sus propiedades.
Hice la cuenta y llegué a la conclusión de que si varios bancos estatales (Nación, Provincia, Hipotecario, etc...) establecieran el sistema de apuestas que estoy recomendando como solución a los problemas argentinos, se recaudarían miles de millones de pesos por día hábil.
Donde mejores resultados se obtendrían es en los bancos donde los jubilados cobran sus haberes. Allí las colas siempre son multitudinarias, comienzan a atender más temprano, y les viejes ya no podrían quejarse de que el Estado les ha comido parte de sus ingresos porque ellos estarían jugando voluntariamente (y bien conocida es la debilidad de las ancianas por los bingos).
Si el asunto funciona, se podría incluso luego trasladar a la política. ¿De qué sirve convocar a les ciudadanes a las urnas periódicamente si las predilecciones de cada cual no sirven para paliar el déficit fiscal? Instalemos quioscos de apuestas a la entrada de cada escuela para que cada uno pueda, antes de emitir su voto secreto y obligatorio, apostar al triunfo de tal o cual candidato, si así lo quiere.
Una vez superado el obstáculo del déficit fiscal, las apuestas podrían establecerse directamente en el dominio moral: quien resultara favorecido en un lance determinado no ganaría dinero, sino una posición social, una cuota de poder, derecho de vida o de muerte sobre tal o cual.
Apuesto mi alma a que una sociedad semejante no sería más injusta que la actual.

sábado, 24 de febrero de 2018

Con total franqueza


Por Daniel Link para Perfil

Por esos azares de los viajes, en 2003 mi marido y yo (por entonces no estábamos casados) llegamos al Pabellón Español de la Bienal de Venecia, al que sólo se podía acceder mostrando el pasaporte del Reino de España.
Una vez más, por puro azar (porque no es mundano andar con el pasaporte por las calles y porque mi marido tiende a no usar documentos en ninguna parte), mi marido tenía el pasaporte con él. Yo, que soy fatalmente argentino, lo esperé paseando por los Giardini, esperando el relato minucioso de lo que había visto adentro: nada, adentro no había nada.
La obra de Santiago Sierra se centraba en los límites de lo nacionalitario, la limitación de los movimientos poblacionales y la paranoia fronteriza: ““la patria y la identidad son hándicaps, algo a superar. Con sus fronteras amuralladas, las naciones me parecen cárceles”, dijo.
Hoy la obra de Santiago Sierra vuelve a la primera plana de los diarios. Su envío para ARCO, Presos políticos en la España contemporánea, fue levantada del stand de la galería Helga de Alvear antes de su inauguración. No se recuerda un caso similar en la Feria madrileña (en 2012, el entonces presidente de IFEMA pidió que se retirara la obra Always Franco de Francisco Merino, pero la galería decidió mantenerla).
El presidente de ARCO se ha desvinculado de la decisión, y trasladó la responsabilidad de la censura al director de IFEMA (la Institución Ferial de Madrid donde ARCO funciona).
Presos políticos en la España contemporánea mostraba una colección de 24 retratos pixelados entre los que figuraban desde Oriol Junqueras, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart (además de otros independentistas catalanes) hasta miembros de la ilegalizada organización juvenil de la izquierda abertzale Segi y dos titiriteros detenidos en Madrid en 2016.
Interrogada sobre su decisión, la galerista dijo con total franqueza y/o franquismo: “Yo lo que quiero es vender”.


lunes, 19 de febrero de 2018

¡No me digas! ¡No te creo!



¡Otra denuncia estremecedora!

El cigarrillo electrónico provocaría cáncer 

Científicos norteamericanos determinaron que la nicotina en aerosol de los cigarrillos electrónicos produce mutaciones tumorales.


(¡váyanse a cagar!)


sábado, 17 de febrero de 2018

Símbolos patrios


por Daniel Link para Perfil

Cada vez que hace falta, la patria encuentra un símbolo nuevo que la represente. Es un signo, apenas, pero que tiene la capacidad de arrastrar otros signos y potencias y colocarlos en visible constelación.
En el mismo acto en que el soberano recibe en palacio al verdugo que asesina por la espalda, lo abraza y lo felicita, los demás puntos reverberan y adquieren una consistencia que tal vez antes no tenían: cada destrucción de una fuente de trabajo (que según un informe del gremio de industriales y reproducido por el más antiguo periódico del país se cuentan ya por docenas de miles); la inflación y el precio del dólar que se comen como un taladrillo la capacidad adquisitiva de las gentes; el desmesurado aumento de las precios de las energías, que debilitan las otras, las fuerzas vitales; la limitación, por todas partes: en las negociaciones salariales, en los movimientos, en las esperanzas y en la posibilidad de recordar el pasado; el adelgazamiento de lo poco de humanidad que nos queda y la entrega miserable de nuestras capacidades a la administración de publicistas, encuestadores y gestores. Sobre todo, cada muerto por la policía repite el nuevo símbolo patriótico: el tiro por la espalda.
No le des la espalda al soberano (o sus ministros, edecanes y bufones). Pero sobre todo, no le des la espalda a sus verdugos (en la ciudad de Buenos Aires, hay un policía cada 107 habitantes, sin contar las otras fuerzas de seguridad). Cada veintitres horas el Estado asesina a una persona. En los últimos 722 días, mataron a 725 “delincuentes”.
Y el soberano considera que eso merece no sólo el aplauso, sino también su ala protectora. Ése es el remate: te hieren un poquito cada día y de repente, el tiro por la espalda te aniquila.
Se dice: “A cada cerdo le llega su San Martín”. La fiesta de San Martín de Tours se celebra el 11 de noviembre, y coincide con la matacía o matanza del cerdo.